Frases más cortas: textos más claros (3)

La tendencia a la redacción de frases muy largas no solo se observa en el lenguaje administrativo (véase entrada anterior). Es muy habitual en los textos periodísticos y se da por la misma razón: el empeño en decirlo todo en una frase. Como si la colocación de uno o varios puntos y seguido fuera a poner en peligro la unidad de sentido.

El texto siguiente es el primer párrafo de una noticia aparecida hace unos días en el Diario de Noticias, de Navarra:

PAMPLONA – El atestado elaborado por la Policía Municipal de Pamplona relativo al atropello mortal en el barrio de San Juan de Pamplona, hace casi un mes, del joven de 22 años Emilio Rekalde Proaño, estudiante de Publicidad en la Universidad de Navarra, concluye que después de la inspección ocular del lugar de los hechos, de las manifestaciones verbales de los testigos, las lesiones que apreciaba la víctima y los restos de daños apreciados en el vehículo del conductor imputado se deduce que el atropello pudo producirse cuando la víctima se encontraba en la calzada junto a una chica y que el conductor del vehículo no se percató de la presencia de los dos jóvenes en su camino.

Además de la extensión exagerada (117 palabras), hay varios factores en este texto que dificultan la lectura. Me refiero, en primer lugar, a la distancia anómala entre palabras estrechamente relacionadas: atropello mortal / del joven de 22 años Emilio Rekalde Proaño. Lo esperable es que del joven de 22 años E.R.P. vaya justo a continuación de la expresión atropello mortal, a la que complementa. Una redacción mucho más lógica y clara es esta: …relativo al atropello mortal del joven de 22 años Emilio Rekalde Proaño, ocurrido en el barrio de San Juan de Pamplona, hace casi un mes. También es exagerada la distancia entre las dos palabras que funcionan como núcleos del sujeto y del predicado: atestado y concluye. Cuando leemos el verbo concluye tenemos que volver atrás para identificar el sujeto al que se refiere.

En segundo lugar, la redacción del resto del párrafo resulta confusa. No tiene sentido emplear la expresión después de para encabezar esa serie extraña de cuatro elementos: inspección ocular, manifestaciones verbales, las lesiones y restos de daños. Suponemos que quiere decir algo así como que si se tienen en cuenta estos elementos... Llama la atención por incorrecta la expresión las lesiones que apreciaba la víctima.

Propongo una redacción más clara y legible:

La Policía Municipal de Pamplona ha dado a conocer el atestado relativo al atropello mortal ocurrido hace casi un mes en el barrio de San Juan, de Pamplona. La víctima fue el joven de 22 años Emilio Rekalde Proaño, estudiante de Publicidad en la Universidad de Navarra. En el atestado se tienen en cuenta la inspección ocular del lugar de los hechos, las declaraciones de los testigos, las lesiones que sufrió la víctima y los daños del vehículo del conductor. De todo ello se concluye que la víctima se encontraba en la calzada junto a una chica y que el conductor no se percató de la presencia de los dos jóvenes.

Lo que era una sola frase ahora son cuatro. Teníamos un párrafo largo, confuso, con errores y poco legible. Ahora es un texto formado por cuatro frases, correcto y mucho más legible.

Frases más cortas: textos más claros (2)

La redacción de frases muy largas, frases que con frecuencia son también párrafos, es lo habitual en el lenguaje administrativo. Podemos comprobarlo accediendo a cualquier boletín oficial.

Hay quienes creen que es algo inevitable, que no hay otro modo de redactar. “Siempre se ha hecho así”, dicen algunos funcionarios, que no se atreven a tomar la iniciativa para simplificar la lengua que utilizan. Saben que hacerlo ayudaría a la ciudadanía, al convertir los textos administrativos en algo mucho más legible. Pero temen romper con la tradición o, simplemente, que sus superiores les obliguen a rehacer el escrito.

Veamos un ejemplo tomado Diario Oficial de Extremadura ( DOE 103, 1 de junio de 2015.- DECRETO 125/2015, de 26 de mayo):

La Junta de Extremadura, consciente de su responsabilidad en la búsqueda de instrumentos que permitan el mantenimiento del empleo y la empresa en Extremadura que contribuyen al desarrollo económico y social de la Comunidad, ha decidido en el ámbito de sus competencias, favorecer, a través de la puesta en marcha de unas ayudas para financiar los gastos de consultoría y asesoría técnica especializada en procesos de relevo generacional, la superación de las dificultades que tienen un número creciente de pequeñas y medianas empresas en nuestra región, debido a la falta de relevo generacional dentro de sus empresas. (97 palabras)
El procedimiento de concesión de estas ayudas, en virtud de lo dispuesto en el artículo 22.2 de la Ley 6/2011, de 23 de marzo, de Subvenciones de la Comunidad Autónoma de Extremadura, se efectuará en régimen de concesión directa mediante convocatoria abierta, al tratarse de ayudas destinadas a fomentar la consolidación y expansión de empresas que estaban en riesgo de desaparecer, con la repercusión que estas actuaciones pueden ocasionar en la revitalización de la economía regional y en el mantenimiento de empleo, objetivos prioritarios dada la actual coyuntura económica nacional y regional, lo cual fundamenta y motiva la aplicación de este régimen a estas subvenciones. (105 palabras)
Asimismo, mediante este decreto se pretende la modificación de la disposición transitoria única del Decreto 224/2014, de 6 de octubre, por el que se establece un régimen de incentivos autonómicos a la inversión empresarial en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Extremadura y se aprueba la convocatoria de estas ayudas, para dar solución a los problemas que vienen surgiendo en aquellos expedientes cuyas subvenciones fueron concedidas en virtud de decretos que ya no se encuentran en vigor, y que aún tienen obligaciones de mantenimiento impuestas con ocasión de la concesión, concretamente, en los supuestos en los que los beneficiarios comunican un cambio de titularidad a favor de otras personas físicas o jurídicas, con el fin de que les sea de aplicación el régimen jurídico previsto para idénticos supuestos en la normativa de estas subvenciones que se viene aplicando desde el año 2012, y que es el mismo régimen jurídico que se aplica en el actualidad a través del decreto que es objeto de modificación, al resultar dicho régimen más favorable. (171 palabras)

Son tres párrafos-oración, cuya extensión excede con mucho las recomendaciones de todos los especialistas en estilo llano, que sugieren no superar las veinticinco palabras.

Este modo de escribir es resultado de la tradición y, además, del miedo a emplear puntos. Se cree erróneamente que usar el punto y seguido rompe la unidad de sentido. Así, se añaden incisos y subordinadas, de tal modo que los lectores acaban perdiéndose en un laberinto y se ven en la obligación de releer y releer.

Sin embargo, podemos colocar un punto y seguido casi donde queramos, siempre que vaya acompañado de las modificaciones pertinentes. A modo ejemplo, propongo una nueva redacción para el primer párrafo: lo he aligerado, he modificado el orden para evitar incisos y he añadido dos puntos y seguido. Así, lo que era una oración de 97 palabas pasa a ser tres de 35, 30 y 28. Creo que el resultado es mucho más legible. Destaco los cambios más llamativos:

La Junta de Extremadura es consciente de su responsabilidad en la búsqueda de instrumentos que permitan el mantenimiento del empleo y la empresa en Extremadura, que contribuyen al desarrollo económico y social de la Comunidad. Por ello, ha decidido favorecer la superación de las dificultades que tienen un número creciente de pequeñas y medianas empresas en nuestra región debido a la falta de relevo generacional. Y lo hace a través de la puesta en marcha de unas ayudas para financiar los gastos de consultoría y asesoría técnica especializada en procesos de relevo generacional.

Veinticinco defectos que conviene evitar en el lenguaje administrativo

He aquí un texto inventado, en el que aparecen algunos defectos característicos, pero no exclusivos,  del lenguaje administrativo:

De alguna manera, entiendo que desde la Administración deberían de tomarse las medidas oportunas para que se solucione el tema de la expresión defectuosa en las comunicaciones administrativas, procedan estas de Alcaldía, de Policía Municipal o de Presidencia de Gobierno.

A día de hoy, son muchos los mensajes que hay que trasladar a la ciudadanía. Por eso, la Administración debería proceder a estudiar los mismos y, a partir de ahí, pensar en que, a futuro, el tema estará resuelto. Eso sí, hay que ser conscientes que no es un tema sencillo. Es por eso que hay que pedirle a los responsables que tomen las medidas oportunas para resolver esta problemática.

Finalmente, decir que la cuestión a tratar es seria e insistir que debe conllevar a un esfuerzo importante a nivel de los organismos implicados para que pueda ser posible llegar a un buen fin. Tal vez una ley regulando el modo de expresión  podría ser un buen punto de partida.

El texto revisado, con los defectos numerados y en rojo:

(1) De alguna manera, (2) entiendo que (3desde la Administración (4deberían de tomarse las medidas oportunas para que se solucione (5) el tema de la expresión defectuosa en las comunicaciones administrativas, procedan estas de (6) ( ) Alcaldía, de (6) ( ) Policía Municipal o de (6) ( ) Presidencia de ( ) (6) Gobierno.

(7) A día de hoy, son muchos los mensajes que hay que (8) trasladar a la ciudadanía. Por eso, la Administración debería (9) proceder a estudiar (10) los mismos y, (11) a partir de ahí, pensar en que, (12) a futuro, (5) el tema estará resuelto. (13) Eso sí, hay que ser (14) conscientes que no es un (5)  tema sencillo. (15)  Es por eso que hay que (16) pedirle a los responsables que (9) procedan a tomar las medidas oportunas para resolver esta (17) problemática.

Finalmente, (18) decir que la cuestión (19) a tratar es seria e (18) insistir (20) que debe (21) conllevar  a un esfuerzo (22) importante (23) a nivel de los organismos implicados para que (24) pueda ser posible llegar a un buen fin. Tal vez una ley (25) regulando el modo de expresión  podría ser un buen punto de partida.

Expresiones vacías, errores sintácticos, tendencia a lo rebuscado, pobreza léxica… Todo lo contrario del estilo llano.

Redundancia en el uso del verbo PODER

Estamos rodeados de redundancias. Y no solo en la publicidad, en la que nos ofrecen objetos o servicios completamente gratis. También en el lenguaje periodístico la redundancia abunda y nos hablan de locales absolutamente abarrotados, de un desgraciado accidente de tráfico, de que alguien insiste reiteradamente o del protagonista principal. En el mundo de la empresa se habla de los planes de futuro, y el lenguaje administrativo con frecuencia está cargado de expresiones de relleno que empeoran la legibilidad de los textos.

Hoy quiero centrarme en el uso innecesario del verbo poder. Un abuso tan extendido que muchas personas ya no lo perciben como tal. Veamos algunos ejemplos:

1. Es un poco tarde para poder aspirar a ganar el torneo (Sportmanía, 14-07-2015).
2. Va ser imposible el poder pagar la deuda griega (La 4, 14-07-2015).
3. Varios científicos han encontrado una manera de poder reciclar el CO2 (Cadena Ser, 19-08-2015)
4. Veremos si el corredor tiene alguna opción de poder disputar el final de la etapa. (TVE1 -23-08-2015)
5. Y explicó su origen: la gran caída de los ingresos con la crisis exigió emitir deuda para poder mantener el nivel de gasto público estos años. (Diario de Navarra, 25-8-15)
6. Se teme que la cifra de muertos pueda aumentar en las próximas horas. (TV5, 12-9-15)
7. Unos y otros se jugaban la supervivencia en el Eurobasket, la posibilidad de poder seguir luchando por el billete para los juegos de Río de 2016 y ese probable final de dinastía. (TVE1, 10-09-15)
8. El buen escritor ha de estar especialmente atento al efecto que pueda ocasionar su texto y, en particular, a evitar la posibilidad de que su escrito pueda resultar hiriente u ofensivo para el lector. (El libro del español correcto)
9. (…) por lo que resulta imprescindible pensar en los posibles efectos que nuestro escrito puede ocasionar. (El libro del español correcto)
10. Todo apunta a que el fuego podría haber sido provocado (Cadena Ser, 10-8-15)
11. Mordehai Vanunu, el científico que reveló al mundo el programa nuclear israelí en 1986, intenta poder salir del país tras 18 años de cárcel y otros doce de residencia obligada dentro del país. (Diario de Navarra, 12-8-15)
12. Desde aquí animo a que estén pendientes de las convocatorias que se publiquen, pues es una oportunidad de oro para poder acreditarse en lo que la experiencia laboral les ha enseñado. (Diario de Navarra, 12-8-15)

En todos los ejemplos mencionados, el verbo poder no aporta nada. Es una palabra que podemos eliminar, que conviene eliminar en favor de una expresión más clara, de un estilo más llano. Se entiende su presencia en la lengua oral, en la que la redundancia, las vacilaciones y las frases inacabadas son lógicas e irreparables. Pero no en los textos formales escritos. En un proceso de revisión mínimamente riguroso, repeticiones como esta deben quedar resueltas.

Uso “desviado” de la preposición DESDE en la función de sujeto

Lo peculiar de la preposición “desde” es su presencia en complementos circunstanciales de lugar (Vino desde su casa) y de tiempo (No la he visto desde hace cinco años).  Pero últimamente está triunfando una tendencia a utilizar esta preposición de una forma desviada, o cuando menos sorprendente,  en otros complementos, especialmente para expresar modo. Es lo que sucede en frases como Te lo digo desde el cariño; Se lo comenté desde el afecto que le tengo; Están siendo unas fiestas muy tranquilas, vividas desde la normalidad. En los tres casos la preposición lógica sería “con”. (Véase http://atutia.com/2015/08/: Para lo que no sirve un ‘desde’,  en el blog “Atutía para textos”.

Voy a centrar mi comentario en un uso de “desde” que me llama particularmente la atención y que considero incorrecto. Se trata de su utilización en enunciados que normalmente deberían funcionar como sujeto gramatical. Veamos unos cuantos ejemplos:

  1. Desde el Instituto Andaluz de Juventud se ha condenado esta agresión y también desde Izquierda Unida (Cadena Ser, 26-06-2015).
  2. Desde el ministerio de Asuntos Exteriores se guarda la máxima prudencia (TV5, 22-07-2015).
  3. Desde el ayuntamiento se valora la posibilidad de solicitar ayuda a la Generalitat (TV5, 10-8-2015).
  4. Desde UPN critican que el consejero dé casi por hecho que van a subir los impuestos a los navarros (Diario de Navarra, 24-08-2015).
  5. Desde el cuerpo policial informan que entre viernes y domingo recibieron un total de 163 requerimientos por materia de Seguridad Ciudadana (Diario de Navarra, 25-8-2015).
  6. Lluvia de ideas para mejorar las piscinas de Villava. (…) Para ello, desde el consistorio se ha preparado un formulario, donde los interesados podrán aportar ideas u opiniones sobre cómo mejorar las instalaciones (Diario de Navarra, 27-08-2015).
  7. Desde el PSN sí mostraron su apoyo a la moción presentada por los regionalistas (Diario de Navarra, 4-9-2015).
  8. Voluntarios de la Sociedad Protectora de Animales de Egüés siguen demandando la adecuación de un albergue de animales. Desde la protectora se recaudan fondos para llevar a cabo el proyecto (Diario de Noticias, 6-09-2015).

En todos los casos, el extraño complemento encabezado por “desde” oculta, camufla el sujeto. Si modificamos los enunciados utilizando un castellano normal, lo comprobamos:

– El Instituto Andaluz de Juventud ha condenado…

­El  ministerio de Asuntos Exteriores guarda la máxima prudencia…

-El ayuntamiento valora la posibilidad de solicitar ayuda a la Generalitat…

-UPN critica que el consejero dé casi por hecho que…

-El cuerpo policial informa que entre viernes y domingo…

el consistorio ha preparado un formulario…

-El PSN sí mostró su apoyo…

-La protectora recauda fondos para llevar a cabo…

Si releemos con detenimiento los ejemplos, constatamos que en varios casos el verbo está en pasiva con “se” (1, 2, 3, 6 y 8). De este modo, el responsable de la acción, el agente, queda camuflado como complemento circunstancial.  Es muy recomendable, en relación con este fenómeno, la lectura de la entrada http://www.fzayas.com/corrupcion-y-gramatica/ en el blog de Felipe Zayas “Darle a la lengua”.

¿A qué se debe esta moda perversa? Estoy seguro de que ningún periodista o responsable de comunicación ha aprendido este uso en la facultad. No hay manual o libro de estilo que lo respalde. Al contrario, todos los expertos en lenguaje llano recomiendan escribir frases cortas, en voz activa, encabezadas por el sujeto gramatical.

¿Por qué cambiar lo que está bien y sustituirlo por algo que oscurece la expresión, dificulta la lectura y facilita la manipulación?

 

 

 

 

 

 

Los problemas del condicional

El condicional es una de las formas verbales más difíciles para los aprendices de castellano. Y también lo es para los hablantes nativos. Hasta los gramáticos han manifestado sus dudas a lo largo del tiempo y lo siguen haciendo. Cuando yo era estudiante, el condicional o potencial figuraba en los libros de texto como un modo, pero lo he enseñado como un tiempo del indicativo, llamado también “futuro hipotético”.

Su concurrencia con otros tiempos –especialmente con el pretérito imperfecto de subjuntivo-, los usos peculiares en ciertas zonas de España e Hispanoamérica, su origen y evolución explican la dificultad de esta forma verbal.

No me propongo recoger todos los valores de este tiempo. Quien tenga interés puede consultar la Nueva gramática de la lengua española (págs. 1778 y siguientes). Mi intención es comentar los usos claramente incorrectos así como algunos otros que me resultan curiosos o llamativos.

El deseo

La expresión de deseo es uno de los valores más característicos del condicional. Echamos mano de esta forma verbal para expresar diferentes matices del deseo. Puede ser el deseo de algo imposible referido al presente: “Me gustaría estar en Teruel (pero estoy en Soria)”, el deseo de algo más o menos posible referido al presente: “Me comería un helado”, “Por ti haría cualquier cosa” (con una condición implícita); el deseo de algo más o menos posible referido al futuro, inmediato o lejano: “Me gustaría ir mañana a Teruel (y no es imposible)”,”Me gustaría vivir 90 años”.

En la expresión de este valor ya encontramos una primera dificultad o duda. Véanse los siguientes ejemplos, tomados de canciones de Juan Guerra y Joaquín Sabina, en las que se observa la competencia del condicional con el pretérito imperfecto y el pluscuamperfecto de subjuntivo, que estos autores parecen preferir:

Te extraño, mi vida
Como nunca y mi corazón quisiera
Eh, oh, quisiera
Sellar tu cariño
Y coronarlo con luz de primavera.
(Juan Luis Guerra)

No quise retenerla, ¿de qué hubiera servido
Deshacer las maletas del olvido?
Pero no sé qué diera por tenerla ahora mismo
Mirando por encima de mi hombro lo que escribo.
(Amores eternos, de J. Sabina)

Hay un pecado que no sé qué diera yo por cometer.
(Peligro de incendio, de J. Sabina)

No puedo decir que haya usos incorrectos. Pero creo que las formas “querría”, “habría servido” y “daría” se ajustarían más al castellano normativo, a la práctica del hablante medio español que las que figuran en los textos: “quisiera”, “hubiera servido” y “diera”. Podemos comprobarlo, en el caso del segundo texto de Sabina, convirtiendo la frase en positiva. Resultaría inaceptable una frase como esta: “Yo diera algo por tenerla ahora mismo”, que debería ser “Yo daría algo por tenerla ahora mismo”.

Y si pensamos en frases tomadas de la vida ordinaria, son impensables enunciados como “Me gustara ir mañana contigo a la playa”. Claro que no nos suenan raras frases como la siguiente: “Quisiera ir mañana contigo a la playa”, tan aceptable como “Querría ir mañana contigo a la playa”. La gramática de la RAE explica esta “anomalía” por el carácter modal del verbo “querer”. Pero también tiene ese carácter modal el verbo “gustar” y, sin embargo…

Por otra parte, a nadie le extraña el pluscuamperfecto de subjuntivo “hubiera servido” del primer texto de Sabina. He aquí un ejemplo del comportamiento diferente de las formas simple y compuesta: decimos “Lo hubiera / habría aceptado si me lo hubiera pedido”, pero no “Lo aceptara si me lo pidiera”, sino “lo aceptaría si me lo pidiera”.

La cortesía

El castellano, como todos los idiomas, dispone de varios recursos para manifestar la cortesía. En muy diferentes situaciones comunicativas necesitamos evitar órdenes directas o afirmaciones contundentes. Así, mejor que el cortante “Póngame un café”, decimos “póngame un café, por favor”, “¿me puede poner un café?”, “¿podría ponerme un café?”, “me tomaría un café”. El condicional, en estos casos, es un recurso muy útil.

No hay reglas gramaticales para expresar la cortesía; se trata de usos sociales, que varían de unos hablantes a otros, de unas situaciones comunicativas a otras, de unos países a otros. No obstante, quiero dejar constancia de la tendencia de ciertas personas, particularmente de personas que atienden al público en establecimientos comerciales que, en mi opinión, abusan del condicional de cortesía. Cuando compro el pan y el periódico junto a mi casa, la dependienta que me atiende me dice el precio siempre en condicional: “El periódico y una barra… serían dos setenta”. Y siempre me sorprende.

Las oraciones condicionales

El error más frecuente y llamativo en el uso del condicional se da en las oraciones condicionales. Ocurre sobre todo en Navarra, País Vasco, la Rioja y parte de Castilla la Vieja. También está presente en ciertas zonas de Hispanoamérica. Expresiones como “Si tendría más dinero me compraría un coche más grande”, son habituales en el habla de Pamplona, Calahorra o Bilbao, incluso entre profesionales cualificados, docentes incluidos.

Pero el error no se da sólo en oraciones condicionales. Del mismo modo se produce en otras subordinadas, en las que lo preceptivo es usar el pretérito imperfecto de subjuntivo. Lo vemos en temporales (“Me dijo que lo leyera cuando tendría tiempo”), concesivas (“No iría aunque me lo pediría de rodillas), modales (“Teníamos que hacerlo como sería”), finales (“Nos regaló entradas para que iríamos al circo”), y sustantivas (“Quería que haríamos la tarea antes de las seis”).

Al tratar sobre estos casos, la RAE se manifiesta de modo contundente: “Ninguno de estos usos del condicional ha pasado a los registros cultos, por lo que se recomienda el imperfecto de subjuntivo (‘cantara’ o ‘cantase’) en todos los casos” (Nueva gramática de la lengua española, pág. 1779).

Algunos hablantes, que son conscientes de que se equivocan con frecuencia, caen a veces en la ultracorrección, de tal modo que utilizan el imperfecto cuando en realidad la frase exige el condicional. Más de una vez me he encontrado con frases como esta: “Si tuviera tiempo te ayudara con la tarea”.

En cuanto a las sustantivas que expresan una voluntad, deseo o conocimiento de algo referido al futuro, no hay que olvidar que cabe la construcción con el pretérito imperfecto de subjuntivo y con el condicional, pero que el significado cambia:

Ella me dijo que (yo) cantara hoy: MANDATO
Ella me dijo que (yo) cantaría hoy: INFORMACIÓN

El rumor

Hay finalmente un valor que también recoge la gramática de la RAE, el llamado “condicional de “rumor”. Es un uso particularmente extendido en los medios de comunicación y que algunos libros de estilo desaconsejan. No lo hacen por razones lingüísticas sino éticas: un periódico no debe recoger rumores sino informaciones contrastadas. He aquí varios ejemplos tomados de la prensa escrita:

-“Según algunas fuentes, en el atentado habrían muerto cuarenta personas”
-“Según fuentes fiables, el presidente habría presentado la dimisión”
“Al parecer, la presidenta estaría dispuesta a reconsiderar el nombramiento”

Se me ocurre una objeción: creo que el condicional es innecesario para destacar que la información no es plenamente fiable. Si decimos “según algunas fuentes”, “según fuentes fiables” o “al parecer”, dejamos claro que la información no es segura. El uso del condicional es redundante. Bastaría con emplear “han muerto”, “ha presentado” y “está”.

Para terminar, hay otros valores del condicional que no hemos mencionado: el que equivale al pretérito perfecto simple en frases como “La sorpresa llegaría al mes siguiente”, (“llegó”), la expresión de hipótesis referida al pasado: “Habría cincuenta personas en la sala”… Pero no suelen ofrecer dificultades para los usuarios.

Perico Delgado: una expresión oral muy deficiente en TVE1

Veo de vez en cuando el ciclismo en Televisión Española y sufro escuchando los comentarios de Pedro Delgado. Supongo que sabe mucho de ciclismo, que su experiencia lo avala para asesorar al equipo responsable de la transmisión. Pero eso no significa que esté capacitado para ejercer como comentarista. Es una tarea difícil que requiere un dominio de la lengua oral que él no tiene. Pedro Delgado habla y habla y el espectador siente que está escuchando una charla de bar, en la que poco importan los saltos gramaticales, las frases mal construidas, las muletillas, las incoherencias.

No voy a hacer un análisis pormenorizado. Simplemente os invito a que leáis los fragmentos que siguen. Son transcripción de varias intervenciones del exciclista en la retransmisión en directo del final de la etapa del día 26 de agosto pasado de la Vuelta Ciclista a España. Me limito a destacar lo que me parece particularmente incorrecto o llamativo.

Se van a tener que meter para evitar esos cortes que seguramente hayan en la línea de meta. El viento frontal no termina nunca a poner en dificultad al pelotón. Un pelotón también de cualquier manera que tampoco parece que quiera sorpresas en el día de hoy. Y siempre se tiende ¿no? a buscar que todos corredores, todo ese pelotón que siguen a los que van tirando rodar de una manera más tranquila ¿no? Siempre esa índice ¿no? de ver en qué posición está la cabeza de ese pelotón para casi saber de dónde viene un poquito ese viento.

Delante tampoco todavía están en una altura que se pongan nerviosos ¿no? es verdad que tendrán que bajar al menos un par de minutos más, pero con 56 kilómetros por delante pues, bueno…Ahí lo importante es cuando faltan 10 kilómetros tener la escapada controlada, ¿no? controlada e integrada ya en el pelotón, pero hay terreno y, sobre todo, tres corredores frente a un pelotón lo tienen francamente difícil aunque sean buenos rodadores. Aquí se ve esta parte trasera, ¿eh? el poco viento que sopla incomoda. Como no estés en las primeras posiciones, incomoda a los que van cerrando.

De los tres escapados, bueno, lo más exótico ¿no? es Tsgabu Grmay ya que, bueno, es el primer etíope que participa en la Vuelta Ciclista a España en su historia. Es un corredor nacido en Nekele, en Etiopia y, bueno, echando mano aquí a los apuntes, la afición del ciclismo viene por su padre que era un enamorado de la bicicleta y que fue su hermano mayor, Solomon, quien empezó a competir y que al final ya le marcó un poco el camino a correr. Pero, bueno, como ya saben ustedes, Etiopía, si no se lo pueden imaginar, Etiopía, un país complicado, ¿no? para la práctica de este deporte, pero, bueno, sus buenas dotes propició que fuese de esos corredores que gozaron de la oportunidad de estar en el Centro Mundial de Ciclismo de la Unión Ciclista Internacional, bueno, para conocer lo que es el ciclismo europeo o el ciclismo a nivel mundial de alto nivel y poco a poco ha ido ganándose ese hueco, ¿no? Pues estos corredores de raza negra, africana, que casi se ve venir, ¿no? que tendrán que ser los herederos de los futuros campeones, ¿no? de este deporte de gran fondo, como lo es en otros deportes o en otras especialidades como es en el atletismo de gran fondo.

(Nombre de un ciclista) es un hombre de pista, uno de esos corredores que hace muchas horas, o sea, muchas horas, muchos días, o muchas competiciones de seis días, típicas en Bélgica, Suiza, Alemania, en Holanda… Por lo tanto, bueno, pensando en un esprint, siempre tendría todas las de victoria, ¿no? como la que consiguió el año pasado en el Giro de Italia, en esa última etapa en el Giro de Italia allí en Milán.

XXX un hombre que se le ve, ¿eh? esa planta encima de la bicicleta, de esto que da envidia a todos los que montamos en bicicleta, ver con qué facilidad va en el llano, esa planta muy estático, a diferencia de otros corredores, ¿no? que les o nos ha faltado esa escuela de la pista para pulir un poquito tu posición encima de la bicicleta.

Ayer lo intentó el portugués, con un éxito relativo, ¿no? porque al final no pudo, no… la victoria, pero estuvo ahí muy presente y tal vez este tipo de llegadas…en fin, hay menos subida y por lo tanto Carlos Barbero puede llegar con un puntito más de frescura, pues hace que el corredor de Burgos tenga esa capacidad, ¿no? de buscar con más garantías por parte dentro de su equipo la victoria.

También otro nombre que hay que tener en cuenta, sobre todo por manifestaciones que ha hecho esta mañana es el corredor del Trek Jesper Stuyven, ¿no? un corredor que dice que este tipo de llegadas tipo Degenkolb con ese repecho, esos últimos…pendiente ascendente los últimos 500 metros es donde él mejor se desenvuelve… y, bueno, que esperaba hacerlo bien y que iba a tener… comentaba que iba a ser lanzado por Popovich y los hermanos Van Poppel, así que…, bueno, aquí cada equipo vemos tiene, en llegadas como hoy, corredores que tienen sus opciones, ¿no? de victoria.

Ya comentábamos, ¿no? que es un hombre de esa futura generación de esprinters que ya lo ha hecho francamente bien. Es muy joven, ha demostrados su cualidades preferentemente en Australia, donde él pertenece. Además, unos rasgos muy triviales, ¿no? tribales de allí, de Australia, pero que sobre todo goza de una facilidad de pedaleo en el esprint… No es para nada grande, no llega ni a medir 1, 70 pero tiene una potencia, una calidad en su músculo y una llegada que yo creo que no le beneficia mucho, ¿no? porque él es un esprínter que este tipo de final…, pero eso demuestra la fuerza y la calidad de este joven corredor.

(Enlazando con las palabras del otro comentarista, sigue hablando del mismo corredor)…tan joven, con 21 años nada más, su madre es coreana, lo cual se ve en esos rasgos ¿no? que comentaba yo y, bueno, donde ha conseguido ganar etapas en el Tour del Porvenir, y donde, bueno, como decimos, es uno de los…, el futuro del ciclismo en esa especialidad de los esprines.

En mi opinión, una persona que habla tan mal no debería trabajar como comentarista en un medio de comunicación.

Titulares muy mejorables (2)

Sigo sin entender el poco cuidado en la redacción de los titulares de prensa. Ya sé que es difícil condensar la información relevante en una frase y que hay que contar con los problemas de maquetación. Pero también sé que los redactores saben que el titular es lo único que muchas personas leen y que, por ello, deben cuidarlos especialmente.

Los titulares que siguen están tomados del “Diario de Navarra” del 18 de agosto pasado (1-6) y del “Diario de Noticias” del día 20 (7). Encontramos ejemplos de incorrecciones, de orden anómalo y de frases redactadas de tal modo que invitan a entender algo distinto de aquello que se quiere comunicar. Vayamos por partes:

1. Pantoja podría alargar su ingreso en prisión 

Tras la lectura del titular pedí a dos personas de mi entorno que lo leyeran y me dieran su opinión. Ambas interpretaron, como yo había hecho, que Pantoja podría estar más tiempo ingresada en prisión. Leído el desarrollo de la noticia, comprobé el contenido: Pantoja, que estaba ingresada en un hospital sevillano, iba a seguir allí un tiempo, con lo cual su reingreso en prisión se retrasaría varios días.

2. Aparece la chica de 14 años navarra que desapareció con otro menor en Sevilla

Orden anómalo. No hay incorrección pero el lector se siente sorprendido por el orden de palabras. Lo normal habría sido “La chica navarra de 14 años”. ¿A qué responde este cambio?

3. El sector confía que esta operación sirva para promocionar el vino navarro

El titular no suena raro, pero en él se comete un error al suprimir la preposición que rige el verbo “confía”: “El sector confía en que esta operación sirva para promocionar el vino navarro”. No se “confía algo”, sino “en algo” o “en alguien”.

4. Demandada con 36.000 € la ex alcaldesa de Baztán por Aroztegia

Tal como aparece el titular, lo razonable es creer que Aroztegia ha demandado a la exalcaldesa de Baztán y que le reclama 36.000 euros. Pues bien, esa no es la realidad. Resulta que La exalcaldesa lo era como cabeza de la plataforma electoral “Aroztegia eta gero Zer?”. La utilización del participio pasivo “demandada” nos lleva erróneamente a considerar que “Aroztegia” es el agente. Por el titular no sabemos quién es el demandante. Por otra parte, el autor comete el error de separar el prefijo “ex”, que debería formar una unidad léxica con “alcaldesa”. Este error quedó reparado en la versión digital.

5. Los ingresos fiscales de 2014 fueron 4.763 millones inferiores a lo presupuestado

No es la mejor forma de decir que en 2014 se ingresaron 4.763 millones menos de lo presupuestado.

6. Descienden un 76% los perros abandonados en diez años

Es evidente que lo que desciende no son los perros sino el porcentaje de abandonos. Y también que “en diez años” se refiere a “descienden” y no a “abandonados”, como sugiere el titular.

7. Finalmente, un titular de la primera página del otro periódico local, el “Diario de noticias” (20-08-2015):

66_DNot_20-08_15 - Recortada

-El prefijo “anti” debe ir unido a “tabaco”: “la ley antitabaco”.
-No es correcto decir “reducen a mínimos los fumadores en Navarra”, sino “reducen el número de fumadores en Navarra”.
-Finalmente, es muy llamativo el último enunciado: “Preocupa el incremento del consumo entre mujeres y de los tumores”. Una primera lectura nos lleva a pensar que habla del incremento del consumo de tumores.

Insisto: redactar bien es difícil. Y redactar buenos titulares lo es mucho más.

Dificultades con los relativos

Son muy frecuentes los errores en el empleo de los relativos. Veamos algunos ejemplos:

1. En cuanto a las personas que le acompañarán en el nuevo gabinete, Miguel Laparra ha valorado de forma “muy positiva” la elección del resto de consejeros, a los que algunos conoce personalmente y de otros tiene referencias profesionales.

(Diario de noticias, 17 de julio de 2015)

En este caso, la obsesión por decirlo todo en una sola oración ha llevado al autor a producir esta frase disparatada. Un punto y seguido bien puesto –o un punto y coma- resuelve muchas veces el problema:

En cuanto a las personas que le acompañarán en el nuevo gabinete, Miguel Laparra ha valorado de forma “muy positiva” la elección del resto de consejeros. A algunos los conoce personalmente y de otros tiene referencias profesionales.

También podría haber mantenido la construcción con el pronombre de relativo:

“…la elección del resto de consejeros, a algunos de los cuales los conoce personalmente; de otros tiene referencias profesionales”.

En otros casos, el problema consiste en la omisión de una preposición obligada:

2. Hay dos personas que se van y que yo quería agradecerles su dedicación.
3. Este es el cliente que ayer te hablé de él.
4. Me refiero a los lectores que no les gusta la ciencia ficción.
5. Se celebrará la exposición en el mismo lugar que se celebró el año anterior.
6. Haremos un informe en el que nos ocuparemos de ciertos aspectos que no se han ocupado otros.
7. La norma que hablamos ya no está en vigor.

Las frases correctas son así:

• Hay dos personas que se van y a las que yo quería agradecer su dedicación.
• Este es el cliente del que ayer te hablé.
• Me refiero a los lectores a los que no les gusta la ciencia ficción.
• Se celebrará la exposición en el mismo lugar en el que se celebró el año anterior.
• Haremos un informe en el que nos ocuparemos de ciertos aspectos de los que no se han ocupado otros.
• La norma de la que hablamos ya no está en vigor.

Tal vez la explicación para este error tan frecuente esté en que, al usar el pronombre, aún no se tiene conciencia de la función sintáctica que va a desempeñar en la oración que encabeza. Si en la frase número 4 el autor hubiera escrito “Me refiero a los lectores que no aprecian la ciencia ficción”, la frase sería perfecta, dado que el “que” es el sujeto. En cambio, con “gusta”, es complemento indirecto y se requiere la presencia de la preposición “a” y el artículo los”.

Que este error se dé en la lengua oral, incluso en la formal, es explicable. Pero no tiene justificación en la lengua escrita. Puede que figure en el borrador, cuando lo que interesa al que escribe es el contenido. Sin embargo, una revisión mínimamente exigente debe identificar el error y solucionarlo.

Por otra parte, en algunas frases detectamos que la preposición está desplazada: acompaña al sustantivo antecedente, en lugar de preceder al relativo:

8. –Con la persona que te fuiste de copas es poco de fiar.

La solución es fácil:

La persona con la que te fuiste de copas es poco de fiar.

Finalmente, hay un error muy consolidado en la lengua oral y en la escrita consistente en la no utilización cuando corresponde del relativo “cuyo” o de cualquiera de sus variantes. “Cuyo” es un relativo peculiar, síntesis del pronombre relativo “que” y del posesivo “su”. Es peculiar porque se refiere al antecedente pero concuerda con el consecuente:

9.-El bar que sus dueños no han pagado el impuesto será cerrado

El bar cuyos dueños no han pagado el impuesto será cerrado

Este uso está tan generalizado en la lengua oral, que una experta como Mar Garachana, que habla del fenómeno como “quesuismo”, dice lo siguiente:

En el registro formal, la Academia indica que hay que evitar la sustitución de cuyo por que su o por que + determinante, que son una descomposición de cuyo; el relativo y el determinativo. Sin embargo, en la lengua oral creemos que es más natural el empleo de que su que el de cuyo.
(GARACHANA, Mar, “Norma culta”, en MONTOLÍO, Estrella (Dir.), Manual de escritura Académica  y profesional (Vol. I), edit. Ariel, Barcelona, 2014, pág. 118.)

Y pone este ejemplo, que considera “correcto”: “¿Cómo que no te acuerdas de Juan? Sí, hombre, sí. Ese amigo mío que su padre es de Sevilla”.

Y en relación con el lenguaje jurídico-administrativo, la autora recuerda: “En expresiones hechas del tipo en cuyo caso, a cuyo efecto, a cuyo fin, con cuyo motivo, con cuya acción, en cuya circunstancia, por cuya causa, la Real Academia recomienda el uso del demostrativo o de tal“. (Pág. 119). Sería interesante que quienes redactan leyes, sentencias, informes o edictos lo tuvieran en cuenta.

La correlación de los tiempos verbales (1)

Hay quienes son partidarios de un estudio sistemático de la gramática en la Enseñanza Secundaria. Están convencidos de que ello redundará en un mejor uso de la lengua. Algunos tenemos serias dudas. Estamos a favor de una reflexión gramatical que parta del conocimiento implícito que tiene todo aquel que ha aprendido la lengua de modo natural. Hablamos de la “gramática implícita”. Y proponemos aprovecharla en actividades de manipulación, orientadas al refuerzo más que a un conocimiento explícito del código.

No hay gramática descriptiva que recoja todas las posibilidades y los matices que figuran en nuestra gramática implícita.  Hay tantas variables, tantas posibilidades al construir nuestros mensajes, que es casi imposible que una gramática las contemple todas. Y, si eso fuera posible, sería descabellado pretender que el alumnado las estudiara y las aplicara en la práctica. Es más útil confiar en el conocimiento implícito del código y en la acción educativa centrada en las cuestiones más difíciles o dudosas.

Uno de los aspectos más difíciles de sistematizar es la correlación de los tiempos verbales en el interior de la oración gramatical. Curiosamente, es algo que no se enseña, que no figura en los libros de texto y que, sin embargo, hay que corregir con frecuencia. He aquí un ejemplo tomado de una noticia de El País, firmada por Soraya Constante:

“Nosotros levantamos el pueblo”, dice y cuenta cómo poco a poco vieron la necesidad de tener una escuela para sus hijos, una iglesia… Tras insistir mucho consiguieron que sus patrones les donen algunas hectáreas para plasmar sus sueños y poco después los militares, que también poseían tierras en esos lares, les entregaron 30 hectáreas para que levanten el centro poblado que bautizaron como Tundayme por la gran cantidad de tunda que crecía en la zona.
(…)
Entonces el fiscal del caso ordenó su entierro sin identificarlo y sin ninguna investigación, pero cuando se supo quién era, gracias a la búsqueda incesante de la familia, lo desenterraron y descubrieron que fue asfixiado.

No hay errores garrafales; el lector comprende el texto, pero se ve obligado a una relectura para entender con claridad la referencia temporal de los verbos “donen”, “levanten” y “fue asfixiado”.

Lo curioso es que la relación “consiguieron”–“donen” y “entregaron”–“levanten” podría ser aceptable en algún caso. Por ejemplo: “Las autoridades entregaron los permisos para que los vecinos levanten sus casas”. Pero en este caso, mientras “entregaron” expresa una acción pasada y realizada, el verbo “levanten” se refiere a una acción que aún no se ha realizado. Si ya se hubiera realizado, el tiempo requerido sería “levantaran”. Si releemos el primer párrafo de la noticia, comprobamos que “donen” y “levanten” son acciones terminadas. Por lo tanto, la autora debería haber escrito “donaran y levantaran”.

En cuanto a “fue asfixiado”, es obvio que es una acción anterior a “desenterraron” y “descubrieron”. Sin embargo la autora ha seleccionado el mismo tiempo verbal, el pretérito perfecto simple, cuando el castellano dispone de un tiempo idóneo para expresar el pasado de un pasado: el pretérito pluscuamperfecto: “Lo desenterraron y descubrieron que había sido asfixiado”.